“Jesús comenzó a enseñar junto al mar, y les dijo: escuchen: Un sembrador salió a sembrar; y al sembrar, una parte de la semilla cayó junto al camino, vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso donde no había mucha tierra; y enseguida brotó por no tener profundidad de tierra. Pero cuando salió el sol, se quemó, y por no tener raíz, se secó. Otra parte cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto. Y otras semillas cayeron en buena tierra, y creciendo y desarrollándose, dieron fruto, y produjeron unas a treinta, otras a sesenta y otras hasta ciento por uno.”
Marcos 4, 1-20
En esta parábola Jesús habla de cuatro tipos de personas que escuchan el mensaje del Evangelio. Todos escucharon el mismo mensaje, pero sólo uno dio fruto. Esto muestra que dar fruto no depende de quien da el mensaje, sino del coraz�3n y de la persona quien lo recibe.
Si quisieramos rescatar el mensaje de esta parábola para dar inicio al año escolar 2011, podríamos decir que los profesores imitando a Jesús, venimos con mucho entusiasmo a dar lo mejor de nosotros, cada una de las materias o cursos son como la semilla que el sembrador sembró, y ustedes son como la tierra que recibe la semilla, ¿que tipo de tierra estas dispuesto a ser este año? Probablemente al inicio recibas los cursos con alegría, pero ¿serás constante? ¿Te esforzarás frente a las adversidades que se presenten? ¿Serás acaso la buena tierra que produce buenos frutos? Sabemos que la jornada es larga y agotadora; en ella encontrarán momentos para compartir, jugar, reír, estudiar, orar, pero tampoco estarán ausentes aquellos momentos de cansancio y dificultades. Es por eso que necesitamos la presencia de Jesús animando nuestro caminar. Lo demás solo depende de ti . Si se esfuerzan como deben, tengan por seguro que serán como la tierra fértil que al final del año darán frutos... muchos de ustedes al cien por ciento.
!Dios bendiga nuestro trabajo y esfuerzo en este año escolar 2011 !